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Monumentos ESTELA CÁNTABRO
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IGLESIA DE SANTA MARÍA DE PIASCA
Conocemos un primer documento escrito sobre el monasterio de Santa María de Piasca, en el año 930, cuando Teoda y Aragonti entregan a la villa de Piasca "ubi ipsa bassilica fundata est". En el año 941 un grupo de 36 religiosas bajo la dirección de la abadesa Aylo, y por medio de la regla de San Fructuoso, realizan un pacto monástico, estableciéndose con otros monjes en una comunidad dúplice, hasta que en el año 1078, doña Urraca, que era la abadesa, pasa al convento de San Pedro de San Pedro de Dueñas, perdiéndose la duplicidad y dependiendo desde entonces Piasca del Monasterio de San Benito de Sahagún, en forma de priorato.
En la actualidad la entrada a la iglesia se realiza por medio de un arco apuntado que da paso al edificio que debió de formar parte de las dependencias del antiguo monasterio. Ante nosotros aparece la maravillosa portada de la iglesia, situada en el muro oeste. El arco de la puerta es ligeramente apuntado, recordando reminiscencias góticas. Presenta cinco arquivoltas sobre fustes, con hermosos capiteles de bellas tallas. Las arquivoltas tienen artísticas tallas con motivos vegetales e historiados. Sobre la puerta principal, en el muro de la espadaña, hay una hornacina de tres arcadas apoyadas en capiteles, donde podemos contemplar una imagen en el centro de Virgen con Niño, del siglo XVI, que sustituye a la anterior, románica; a la izquierda, talla de San Pedro y a la derecha, San Pablo. Estas dos esculturas son originales y románicas, del tiempo de la construcción de la iglesia.
El ábside del SE de la iglesia es semicircular con dos contrafuertes,
destacando en el centro una ventana geminada. En los canecillos aparecen
figuras como el búho, perro, sirena de dos colas, etc. El ábside
central es de mayor altura y la principal modificación la sufrió
en el año 1439, debido a las grandes inundaciones que sufrió
la iglesia. Consta de tres cuerpos, en cuyo centro existe una gran ventana
enmarcada por dos columnas con capitel y cimacio y arquivolta tallada
con diversos motivos; a su izquierda En el interior de la iglesia es donde se aprecia el estilo gótico. Tiene tres naves; la central de mayor anchura y altura, con bóveda de medio cañón, y las laterales, con bóveda de arista. El presbiterio de la nave central tiene una cubierta formada por bóveda de nueve plementos con clave central. En el siglo XV, al fallar el terreno, se cambió la estructura de la iglesia, que contemplaba las tres naves primitivas. Los dos ábsides y tres cuerpos del crucero quedaron con bóveda de crucería y una vez que estaban las bóvedas dañadas, suprimieron las naves y las bóvedas, dejando una única nave, que quedó desde el siglo XV hasta el año 1952, año en que se volvió de nuevo a distribuir la iglesia en tres naves y tres bóvedas, como la forma primitiva.
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ESTELA
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En el pueblo de Luriezo se encuentra en el interior del pórtico de la iglesia parroquial una gran estela de origen cántabro-romano, que presenta una inscripción con restos de las dos culturas de ambos pueblos. A principios de siglo fue dada a conocer por el historiador lebaniego Eduardo Jusué. Se encontraba deteriorada en el exterior de la iglesia y se introdujo en el portal en el año 1955.
En la inscripción se entremezcla el nombre, característico de las estelas de época romana, con la tribu a la cual pertenecían, dato éste último que presentan la mayoría de las estelas cántabro-romanas. Probablemente Ambáticus es un gentilicio de Cambático, nombre originario de la tribu que pobló la ladera sur de Peña Sagra, la antigua Cambarica o Camarica, citada en la antigüedad por el geógrafo Ptolomeo. Este nombre, de clara raíz celta, fue conservándose tras varios cambios en su léxico hasta la actualidad, que se conoce por el nombre de Cambarco, pueblo del municipio cercano a Luriezo. Además de la anterior estela se conserva un gran fragmento de otra, incrustada en un muro, que rodea el cementerio parroquial. Está partida y es difícil su interpretación; solamente se leen varias letras enmarcadas sobre molduras talladas en la piedra; en la parte superior, y de izquierda a derecha, hay unos signos de difícil interpretación seguidos de "CCA" y en la parte inferior, "B.P.SUS". Sobre este fragmento de estela hay otra piedra magníficamente tallada, con adornos vegetales, que bien parece resto de un capitel románico. En Luriezo se cita en el año 1301 el Monasterio de San Pelayo y San Miguel. |
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ERMITA RUPESTRE DE CAMBARCO
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La ermita rupestre de Cambarco se encuentra en las inmediaciones del pueblo del mismo nombre, en el municipio de Cabezón de Liébana, y fue dada a conocer en el año 1983 por Pedro Alvarez y Andrés Alonso, investigadores lebaniegos. Enrique Campuzano y Ramón Bohigas, entre otros expertos, han corroborado la opinión dada por los dos lebaniegos, afirmando que se trata de una ermita rupestre que pudo construirse entre fines del siglo VIII y principios del IX.
La ermita fue restaurada el año 1997 y las obras promovidas por la Asociación del Año Jubilar Lebaniego. Fue bendecida por el obispo de Santander en el mes de mayo de 1998, junto con una talla de madera policromada de la Virgen de la Cueva, realizada por el sacerdote lebaniego, Benito Velarde, que fue trasladada en procesión y en andas desde la ermita, hasta la iglesia parroquial de Cambarco. Una verja permite que se pueda observar su interior y, a la vez, se conserve su estructura. |
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